Hoy por hoy

La casta política ha descubierto en los gobiernos locales una fuente de ingresos y clientelismo electoral. Según la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información, hay mucha opacidad en el uso de los fondos municipales. ¿Cuánto gana un alcalde? Es difícil precisarlo, porque hay ingresos, como los famosos gastos de movilización, que bien pueden hacer que el burgomaestre de los principales municipios gane mucho más que el Presidente de la República. Ese espejismo llamado fondo de la descentralización en realidad les ha concedido a los alcaldes una chequera en blanco para usar a sus anchas nuestros impuestos de bienes inmuebles. Todavía el país espera la rendición de cuentas por los casos de Río de Jesús y Playa Leona, que son un indicio del pobre control y la nula rendición de cuentas que existe en los gobiernos locales. De esta forma, el municipio, que debería servir como unidad básica del autogobierno y la democracia, se ha convertido en la caja menuda de algunos personajes.

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