Hoy por hoy

El anuncio del Gobierno de hacer una contención del gasto de $125 millones es un esfuerzo, pero está muy, pero muy lejos de ser lo que se necesita para afrontar la actual crisis fiscal. Son miles de millones de dólares que no entrarán al Tesoro Nacional, y el ahorro apenas suma poco más de $100 millones. Mientras tanto, la planilla crece y los subsidios siguen intactos, pese a que expertos indican que el dinero destinado a pagar salarios se puede reducir, al menos, en 25%, mientras que se hace necesario revisar los subsidios, algunos de ellos creados con fines abiertamente clientelistas. Solo en subsidios, el año pasado se destinaron más de $2 mil 415 millones –en plena pandemia– y seguramente para este año rondará la misma cantidad. En tanto, el gasto anual en planilla en el Gobierno es superior a los $4 mil 441 millones, y todos sabemos que está ostensiblemente abultada, que se abusa, porque el personal empleado en las filas gubernamentales constituye un capital político importante al momento en que llegan las elecciones. De hecho, hemos sido testigos de los reclamos de trabajo que han hecho dirigentes y militantes de los partidos en el poder. Definitivamente, hará falta ajustar mucho más el cinturón.

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