DESPERDICIO. Los diputados se la pasan aprobando disparates y metiendo la pata, pero resulta que hay 1,090 “asesores” en la planilla legislativa. En agosto de 2022, tenían 364. En cuatro años han incrementado la cantidad de asesores en 199.4%, pero el resultado de ese trabajo no ha mejorado ni un 1%.
PAVIOLO. Parece que Benicio se lleva el récord de ausencias en el pleno legislativo: el año pasado, asistió apenas al 23.5% de las sesiones ordinarias. Si uno leyera la transcripción de las actas de aquellas sesiones a las que sí va, seguramente se daría cuenta de que es preferible que no acuda. Si Benicio casi no va por ahí, entonces, ¿para qué necesita 145 “funcionarios” en su despacho? ¿Qué hacen todo el día, si el jefe no está?
¡PRESENTE! A propósito de la asistencia a las sesiones, hasta enero pasado, la secretaría general de la Asamblea elaboraba un listado en el que anotaba quién ocupaba cada curul en las sesiones del pleno: si el principal o el suplente. A partir de febrero, simplemente se cuenta si la curul está o no acéfala. Es increíble cómo esta gente se encarga de opacar toda la información que tenga que ver con su trabajo.
CONGRATS. La Presidencia de la República divulgó un comunicado para anunciar que el alcalde capitalino, Mayer Mizrachi, en su discurso de la sesión solemne del Consejo Municipal de Panamá, reconoció el “liderazgo” y “las rápidas labores de asistencia humanitaria y reconstrucción de viviendas” del presidente Mulino, luego del terremoto del 9 de octubre. Muy bien. Ahora, ¿dónde están las felicitaciones de los alcaldes de Mariato, Los Santos y Santiago?
CENA. Al concluir el desfile de ayer frente al Palacio de las Garzas, los ministros regalaron un plato de comida y una soda a cada una de las “hormiguitas” de la Autoridad de Aseo encargadas de limpiar la ruta. Ojalá que ese detalle haya sido con fondos propios.
DELEGADO. El canciller Javier Martínez Acha representará a Panamá en la Cumbre Iberoamericana que se celebra en Madrid. Este habría sido el viaje número 33 del presidente Mulino. Parece que, con todo lo que ha andado, ya no le quedan más ganas de viajar.


