Exclusivo

Pateando la mesa: ¿Es el turno de Estevis López?

El sábado por la noche, en el Estadio ‘Toco’ Castillo, finalmente tuve la oportunidad de ver en cancha a Estevis López con el Veraguas United. Y la expectativa alrededor suyo era evidente incluso antes del pitazo inicial. Mucha gente hizo filas desde la tarde y esperaba verlo desde el arranque, pero tocó esperar hasta el inicio del segundo tiempo para que apareciera sobre el césped.

La espera valió la pena.

Fueron 45 minutos del complemento y 30 más en la prórroga suficientes para confirmar que se trata de un talento auténticamente descomunal y que no se esconde en partidos de semifinales. Cada vez que tocaba la pelota pasaba algo. El público reaccionaba de inmediato. La grada se levantaba esperando una gambeta, un cambio de ritmo o una jugada distinta. Y eso, en el fútbol, es un don extremadamente escaso.

A sus 16 años, nacido en 2009, Estevis López tiene algo que no se enseña. Tiene esa capacidad natural de conectar con la gente. De provocar emoción. De generar expectativa cada vez que recibe el balón. Hay futbolistas eficientes, hay futbolistas correctos y luego están esos pocos capaces de alterar el ambiente de un estadio apenas intervienen en una jugada.

Por ahora, Estevis apunta a ser uno de esos.

Y por supuesto, el talento por sí solo nunca garantiza nada. El verdadero desafío comienza ahora. Porque si logra combinar esas condiciones naturales con disciplina, mentalidad y profesionalismo, entonces sí estamos hablando de un jugador con potencial real para convertirse en figura y referente del fútbol panameño.

De momento ya logró algo importante: convertirse en el futbolista que ilusionó y levantó al aficionado veragüense que llenó el estadio.

Y justamente ahí aparece una reflexión importante para la LPF y sus clubes. El fútbol panameño necesita aprender a proyectar mucho mejor a este tipo de jugadores. Porque el aficionado panameño apenas se mueve por escudos o rivalidades. Pero también da señales de que se puede mover por figuras. Por futbolistas diferentes. Por esos jugadores capaces de hacer que alguien compre un boleto únicamente para ir a verlo jugar.

Ahí debe estar enfocada gran parte de la estrategia de comunicación de los clubes y de la liga. Identificar a esos dos o tres jugadores especiales de cada equipo y construir historias alrededor de ellos. Mostrar sus procesos. Acercarlos al público. Porque no basta con hacer las cosas bien; también hay que comunicar que se están haciendo bien.

Muchas veces la conversación alrededor de nuestra liga se concentra en las condiciones de las canchas, el arbitraje o la lucha contra los amaños, temas que claramente son importantes y necesarios. Pero también hay espacio para hablar del talento joven que aparece y que puede convertirse en la cara visible del campeonato.

Y cuando surge alguien distinto, hay que potenciarlo.

Eso sí, también conviene manejar con calma toda la emoción que ya empieza a generarse alrededor de su nombre. Algunos sueñan incluso con verlo en la lista mundialista de la selección mayor, pero ese es un tema que hay que tomar con pinzas. Un futbolista no puede llegar a una convocatoria porque lo pidió la gente o porque atravesó un buen momento mediático. Debe llegar porque el entrenador considera que está preparado para competir en ese entorno.

Y hoy hay factores completamente normales que juegan en contra de esa posibilidad inmediata. Estevis todavía no ha debutado con la selección mayor y eso pesa mucho más de lo que algunos creen. Porque entrar por primera vez a un camerino donde están futbolistas como Michael Amir Murillo, Adalberto Carrasquilla, Cecilio Waterman y compañía inevitablemente genera nerviosismo.

Es completamente normal.

Algo parecido seguramente le ocurrió a Kadir Barría cuando fue convocado para aquellos partidos en Sudáfrica. El talento puede estar, pero el proceso de adaptación emocional y competitiva también existe y forma parte del crecimiento de cualquier futbolista joven.

El fútbol no termina aquí. Ni para él, ni para Panamá.

Por ahora, lo más importante parece estar mucho más claro: enfocarse en su segundo Mundial Sub-17 y en liderar a la generación 2007 rumbo al Mundial Sub-20, incluso siendo dos años menor. Porque el tiempo está de su lado. Y cuando aparece un futbolista capaz de poner a un estadio entero al borde del asiento cada vez que recibe la pelota, lo más inteligente no es correr el proceso, sino acompañarlo correctamente.


LAS MÁS LEÍDAS

  • Estas son las fechas de vacaciones del primer trimestre 2026, según el Meduca. Leer más
  • Fuerzas armadas de 12 naciones entrenarán en Panamá para custodiar el Canal. Leer más
  • Gobierno iniciará registro de viviendas y áreas forestales que podrían ser impactadas por el tren Panamá-David. Leer más
  • Capturan en Barú a estadounidense que trabajaba como gerente y era requerido por un tribunal de Oklahoma. Leer más
  • Amador: 28 años de concesiones incumplidas, litigios y omisión estatal. Leer más
  • La industria de cruceros busca personal en Panamá, conozca los requisitos. Leer más
  • Cepanim: Así calculará el MEF el monto que recibirá cada beneficiario. Leer más