Las ventas de viviendas descendieron un 25% en 2024, impactadas por la incertidumbre en la aplicación de la Ley de Intereses Preferenciales, lo que provocó que la mayoría de los bancos suspendieran el otorgamiento de créditos hipotecarios subsidiados.
A esto se sumó el vencimiento del Fondo Solidario de Viviendas, que cubría con un bono de 10,000 dólares la adquisición de soluciones habitacionales de hasta 70,000 dólares.
Elisa Suárez, del Consejo Nacional de Promotores de Vivienda (Convivienda), informó que apenas se lograron colocar 6,126 unidades, lo que representó una caída con respecto a las 7,687 unidades colocadas en 2023. El total de las ventas sumó 628.6 millones de dólares al cierre de 2024, frente a los 748 millones de dólares de 2023.

Suárez recordó que se tenía como meta vender más de 10,000 unidades habitacionales, pero el sector enfrentó una severa caída y la paralización de proyectos.
Dijo que estas cifras de contracción en las ventas abarcan al 61 % de los promotores de viviendas afiliados a Convivienda.
Además, precisó que, aunque se presentó la propuesta de reforma a la Ley de Intereses Preferenciales y esta se encuentra en debate en la Asamblea Nacional, la realidad es que el sector sigue prácticamente paralizado.
Reveló que hay 80 proyectos inmobiliarios totalmente detenidos desde hace más de seis meses, lo que ha significado la pérdida de empleos, la caída en la recaudación de impuestos y la afectación de toda la cadena, desde constructores, promotores y corredores inmobiliarios hasta proveedores de materiales de construcción y el comercio en general.
“Esos proyectos paralizados no generan ningún puesto de trabajo y no estamos cubriendo la demanda. Los bancos siguen con los créditos paralizados, por lo que buscamos que, ahora que la Ley de Intereses Preferenciales se debate en la Asamblea Nacional, se reactive el financiamiento”, expresó Suárez.
Inventario en aumento
La directora de Convivienda señaló que la caída en las ventas agrava el manejo del inventario de viviendas sin colocar, el cual volvió a incrementarse.
“No se están desarrollando proyectos nuevos mientras no se reduzca el inventario”, recalcó.
En total, el inventario acumulado asciende a 4,336 viviendas, de las cuales 3,406 son casas y 930 son apartamentos. Este inventario se suma a las nuevas viviendas que tienen permiso de ocupación y se espera vender este año por alrededor de 7,163 unidades.
Solo en 2024 se agregaron 1,856 unidades al inventario de viviendas sin colocar.

Suárez advirtió que el mayor porcentaje de inventario corresponde a viviendas con un valor entre 50,000 y 80,000 dólares, con 1,797 unidades sin colocar. En segundo lugar, están las que cuestan entre 80,000 y 120,000 dólares, con 1,512 unidades sin vender.
Proyección para este año
Los promotores de viviendas esperan lograr un crecimiento del 17 % en 2025, con la meta de vender 7,163 unidades, equivalentes a 738.4 millones de dólares.
“Este es un negocio de riesgo, y tenemos que crecer por encima del 17%. Si no lo hacemos, no generaremos la derrama económica que se requiere para impulsar el empleo”, recalcó Suárez.
Indicó que aún confían en que se logre dinamizar la actividad y que todos los sectores lleguen a un acuerdo para aprobar una buena Ley de Intereses Preferenciales.
Agregó que cada año se requieren entre 1,600 y 1,800 viviendas para cubrir la demanda de la población.
Sin embargo, la realidad es que muchas familias no pueden acceder a una vivienda, por lo que han propuesto que en la ley se incremente en un punto porcentual la tasa de interés de descuento o subsidiada para cada tramo de precio de la vivienda.