Para la ministra de Trabajo y Desarrollo Laboral, Jackeline Muñoz, la cara del desempleo tiene forma de cierre de calles. Esto a pesar de que expertos reunidos en el Foro de Empleo 2025 advirtieron que, desde 2012, el incremento del gasto público ha contribuido al crecimiento tanto del empleo informal como del desempleo.
Al plantearle este escenario durante el foro y consultar sobre los sectores prioritarios en los que el Gobierno enfoca su estrategia para enfrentar la situación, Muñoz respondió que “el Ministerio de Trabajo no tiene dentro de sus obligaciones bajar la informalidad, pero sí generar empleo formal (...).”
Una de las apuestas, indicó, es apoyar a los emprendedores, en la medida en que se ejecuten inversiones que puedan traducirse en plazas de trabajo.
Sin embargo, la visión de la ministra sobre la inversión tiene una condición: “la paz social”.

“Cerrar una calle nos afecta al informal, al formal, al pequeño comerciante, a todas las industrias”, afirmó, y agregó: “Cerrar una calle genera desempleo.”
Muñoz atribuyó el registro de 258 mil contratos laborales en el 2024 y la operación de 180 empresas bajo el régimen especial de sedes de multinacionales al hecho de “no permitir cierres de calles”, a pesar de las movilizaciones recientes en protesta por la reforma a la Caja de Seguro Social (CSS).
En cuanto al impulso del sector tecnológico para el empleo del futuro, apunta al Instituto Técnico Superior Especializado (ITSE) como uno de los principales aliados del ministerio en la formación de mano de obra calificada. Añadió que desde el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) existen planes para establecer en Panamá una planta de producción de semiconductores en el país para el año 2030, aunque anticipó que antes de ello surgirán oportunidades en otros sectores económicos.
Sobre una eventual reforma al Código de Trabajo, Muñoz hizo un llamado a la unidad entre el país, los empleadores, los trabajadores y el gobierno. Una vez más, insistió en la necesidad de superar los “cierres de calles”. No anticipó un plazo de tiempo para llevar adelante reformas.
Competitividad en la región
Consultada sobre el interés de algunas multinacionales en establecerse en países como Costa Rica o El Salvador, en lugar de Panamá, la ministra enmarcó su respuesta haciendo énfasis en la paz social y el libre tránsito como elementos para atraer inversiones.

“Cada vez que un inversionista quiere invertir, observa cómo está la situación de seguridad y movilidad (...). Lo primero que debemos hacer es demostrar que tenemos un país con libre tránsito, seguridad jurídica y seguridad. Esta acción, por sí sola, va a traer inversiones”, afirmó.
También destacó iniciativas más estructurales, como la reciente adhesión de Panamá al Mercado Común del Sur (Mercosur) y el retiro de Panamá de las llamadas ‘listas discriminatorias’ a nivel internacional. No obstante, aseguró que “esto no iba a ser posible si no le dábamos una cara libre a nuestro país“, dando una nueva perspectiva al enfrentamiento frontal que ha tenido la administración del presidente José Raúl Mulino hacia sindicatos, gremios y movimientos sociales que se manifestaron en las calles durante los últimos meses.
“Lo más importante y el programa más robusto es hacer intermediación laboral con la empresa privada (...). En el momento en que creamos paz social, generaremos tranquilidad y crecimiento económico (...),” afirmó la ministra, al responder cuál será el enfoque del Ejecutivo para el periodo 2025-2026, con miras a reducir la tasa de desempleo, que actualmente supera el 9%.