La imposición de un arancel del 10% a las exportaciones de productos panameños hacia el mercado de Estados Unidos, anunciada por el presidente Donald Trump, ha generado incertidumbre y zozobra entre la comunidad empresarial del país.
Bianca Morán, presidenta de la Asociación Panameña de Exportadores (Apex), indicó que esperan que en los próximos días se aclare el alcance de esta medida, debido a que en el caso de Panamá existe un Tratado de Promoción Comercial (TPC) que permite el comercio entre ambos países sin aranceles.
“Es un poco confuso, ya que no viene con ningún tipo de explicaciones, por lo que esta medida causa una gran confusión entre los exportadores”, dijo.

Explicó que en 2012, cuando entró en vigencia el TPC, el 75% de los aranceles originarios de Estados Unidos se eliminaron automáticamente, y actualmente el 95% de los productos ingresa libre de aranceles así como las exportaciones panameñas hacia ese mercado.
“Todo esto fue negociado y, según lo que establece el TPC, en 2031 alcanzaremos un comercio totalmente libre, con el 100% de los aranceles eliminados”.
Agregó que solo el 5% de los productos negociados, que corresponden a productos agrícolas, no están libres de aranceles.
Los asesores legales de la APEX indicaron que el 95% de los productos actualmente amparados por el TPC, es decir, aquellos que pueden importarse y exportarse entre ambos países sin aranceles, estarían excluidos de las tasas anunciadas por Trump.
“Los productos que cumplan con las reglas de origen y estén amparados por el TPC seguirán entrando libres de arancel. Los que no cumplan deberán pagar un 10%”, mencionaron.
Sin embargo, otros asesores señalan que la medida aplicaría incluso a países con TLC con Estados Unidos, excepto México y Canadá.
Morán indicó que, del total de las exportaciones, las ventas hacia Estados Unidos representan alrededor del 19%, y la mayoría son productos agrícolas, pescados, mariscos, jabón y otros.
De acuerdo con datos del Ministerio de Comercio e Industrias de Panamá, durante 2024 el valor total de las exportaciones panameñas hacia Estados Unidos alcanzó los $264.6 millones, de los cuales $184.5 millones correspondieron a exportaciones regulares o tradicionales, y $80.1 millones a exportaciones desde regímenes especiales como las zonas libres.
Los productos más exportados fueron pescados y crustáceos, con un total de $78.6 millones, lo que representa el 29.7% de las exportaciones. En segundo lugar están los azúcares y productos de confitería, con $50.7 millones (19.1%), seguidos por las manufacturas de piedra, yeso y cemento, que alcanzaron $45 millones.
Por su parte, el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Gabriel Diez Montilla, señaló que la imposición de aranceles aplicará no solo a Panamá, sino a más de 120 países, lo que afectará principalmente al consumidor final de Estados Unidos.
“Panamá ha sido penalizado con un impuesto del 10%. Y, digamos, por ejemplo, que Costa Rica o Colombia también hayan sido penalizados con ese 10%; al comprador estadounidense le costará exactamente lo mismo, en proporción, comprar en Panamá o en Costa Rica. En consecuencia, el mayor costo lo asumirá el consumidor americano, ya que, sin importar de dónde compre el productor o el importador norteamericano, tendrá que pagar más al Tesoro de Estados Unidos por la importación”, mencionó el presidente de Conep.
Agregó que, aunque existe un tratado de libre comercio entre Panamá y Estados Unidos, la medida se aplicará a todos los productos que ingresen a ese mercado, lo que encarecerá los bienes para los consumidores.
Gabriel Diez Montilla afirmó que, para los exportadores panameños, esta situación será una oportunidad para diversificar su oferta exportadora y buscar otros mercados.
“Panamá tiene oportunidades para desarrollar su agroindustria, su industria ligera y sus centros de distribución. Y todo eso sigue sobre la mesa, porque los aranceles no están siendo aplicados únicamente a Panamá, sino a todos los países”.
El TPC entre Estados Unidos y Panamá establece la obligación de no aumentar los aranceles existentes ni de adoptar aranceles nuevos, salvo que se disponga lo contrario en el tratado.
Además, el documento indica que cada parte debía eliminar progresivamente sus aranceles, de conformidad con el programa de desgravación negociado.