Un informe dl banco estadunidense JP Morgan calificó el anteproyecto de presupuesto de Panamá para el año fiscal 2026 como “otro paso en la dirección correcta”, al proyectar una reducción del déficit fiscal a 3.4% del producto interno bruto, por debajo del 4% estimado para 2025 y muy lejos del 7% registrado en 2024.
La firma financiera destaca en su análisis sobre Panamá que pese a supuestos optimistas sobre ingresos, el enfoque en la consolidación fiscal se mantiene, lo cual consideran clave para preservar el grado de inversión del país.
El reporte, firmado por el analista Steven Palacio, advierte que aunque el aumento de $4,000 millones en el gasto para 2026 implica un desafío en materia de recaudación, cerca del 40% del incremento corresponde a inversión pública, rubro que históricamente ha sido subejecutado en Panamá.
“Mantenemos nuestra visión de largo plazo de que Panamá no será degradada por debajo del grado de inversión este año y vemos en el presupuesto una voluntad continua de avanzar con la consolidación fiscal”, sostiene el informe, aunque reconoce que será clave que los datos respalden esa ejecución.

Un presupuesto ambicioso
El Gobierno panameño presentó el 28 de julio el anteproyecto de Presupuesto General del Estado para el año fiscal 2026 por un total de $34,900 millones, lo que representa un aumento de más de $4,000 millones respecto a 2025.
El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, aseguró que este presupuesto está centrado en “la inversión social y la disciplina fiscal”, y fue aprobado en Consejo de Gabinete antes de ser remitido a la Asamblea Nacional para su discusión.

Chapman explicó que el presupuesto contempla un nivel de inversión pública “supremamente ambicioso”, estimado en $11,151 millones, lo que representa un aumento del 26% en comparación con el año anterior. Del total, un 12% se destinará a infraestructura física y un 9.5% a programas sociales y desarrollo humano. Además, se mantendrá el compromiso de destinar el 7% del PIB a la educación.
Déficit a la baja y deuda bajo observación
El ministro también subrayó que el déficit fiscal experimentará una fuerte reducción: de un 7.35% del PIB en 2024 a una proyección de 3.4% en 2026, una de las caídas más pronunciadas en la historia reciente del país. Adicionalmente, por primera vez en años, se espera alcanzar un superávit primario, lo cual evitaría seguir recurriendo al endeudamiento para pagar intereses de deuda.
Sin embargo, el crecimiento acumulado de la deuda pública —que pasó de $26,612 millones en 2019 a $51,812 millones en 2024— representa uno de los principales desafíos. El pago de intereses se ha más que duplicado en ese mismo periodo, alcanzando $3,192 millones anuales. Ante este panorama, el MEF incluyó estrategias de refinanciamiento, mejora del perfil de vencimientos y eficiencia del gasto.