El rechazo de Panamá, Costa Rica, Guatemala y República Dominicana a mediados de este mes de marzo a la candidatura del excanciller nicaragüense Denis Moncada Colindres para la Secretaría General del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) ha escalado en un nuevo conflicto diplomático.
La respuesta del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo fue letal. En una jugada política, rechazó recibir al expresidente Ricardo Martinelli, pese al salvoconducto otorgado por el gobierno panameño.
Murillo acusó a la administración de José Raúl Mulino de actuar con hostilidad y bloquear la participación de Nicaragua en el organismo regional, justamente cuando decidían no recibir a Martinelli. Parece, entonces, que sin respaldo en el SICA, tampoco habrá refugio para el expresidente condenado por lavado de dinero.
Se suponía que este 31 de marzo Martinelli saldría rumbo a Nicaragua, luego de que el 27 de marzo el canciller Javier Martínez Acha anunció la emisión de un salvoconducto por razones “estrictamente humanitarias”, permitiendo que el expresidente viajara a Nicaragua como asilado político, pese a su condena por un delito común.
Se esperaba que el traslado se diera bajo la protección del régimen de Daniel Ortega, pero su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, lo impidió.
Se desconoce si el gobierno panameño sospechaba de esta movida, pero desde antes el régimen de Nicaragua había acusado públicamente a Costa Rica, Guatemala, Panamá y República Dominicana de inmiscuirse en sus asuntos internos y de mantener “posiciones arbitrarias e infundadas” que obstaculizan el consenso dentro del organismo regional.

Estos países se han negado a que un operador político de Ortega y Murillo esté al frente del organismo regional.
El principal argumento para rechazar a los candidatos es que son funcionarios “leales” a la dictadura y “sin muchos conocimientos” del servicio exterior, publicó el Confidencial.
La presidencia del SICA se encuentra vacante desde que, a mediados de noviembre de 2023, el abogado nicaragüense Werner Vargas renunció al cargo para el periodo 2022-2026, para el que fue nombrado como propuesta de Nicaragua.
El SICA, creado en Tegucigalpa en 1991, lo integran Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana como miembros de pleno derecho, mientras que México, Estados Unidos y otros países tienen la categoría de observadores regionales, según reportó EFE.
La agenda de Ortega al frente del SICA es admitir a China y Rusia como estados observadores en el organismo, y esto también ha dividido al bloque regional.
Murillo ha optado por acusar a Panamá. Advierte que Mulino ha bloqueado, en complicidad con otros países, el derecho de Nicaragua al asiento que le corresponde legítimamente en el SICA.
Exigió a las autoridades de Panamá “actuar como corresponde y propiciar relaciones de respeto, entendimiento y hermandad” entre los países.
Ante estas declaraciones, ni el canciller Martínez Acha ni el presidente Mulino han reaccionado.