La posición geográfica siempre ha sido una gran ventaja para Panamá: nuestro principal activo, centro del mundo, corazón del comercio. Pero abril nos pasa factura en temas de temperatura.
Con la llegada de la primavera en el hemisferio norte, los rayos del sol inciden más directo sobre Panamá y las temperaturas se disparan, superando los 35 °C en varias regiones, mientras la humedad hace que el calor se sienta aún más intenso. No es su casa ni su calle… es todo Panamá el que está casi achicharrado.
La explicación científica es que los rayos solares inciden casi perpendicularmente sobre Panamá, generando altísima radiación y poca nubosidad. A esto se suma la disminución de los vientos alisios, elevando las temperaturas entre 34°C y 39°C.
El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Impha) mantiene alertas por alta sensación térmica en varias provincias, mientras que información satelital de Esri Panamá, junto al Observatorio de Riesgo Urbano de la FSU, indica que el 3 de abril es el día de mayor riesgo de incendios forestales del año, justo cuando el calor se combina con la sequedad del campo.
El aviso de vigilancia por temperaturas elevadas, vigente hasta las 6:00 p.m. del 5 de abril de 2026, abarca tierras bajas de Chiriquí, Veraguas (sur y centro), Los Santos, Herrera, Coclé, Panamá Oeste, Panamá, Darién, la Comarca Emberá, Colón y las costas de Gunayala, Ngäbe Buglé y Bocas del Toro.
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Según el meteorólogo Emanuel Velásquez, las temperaturas podrían superar los 35 °C, con una sensación térmica aún mayor debido a la humedad, haciendo de abril un mes potencialmente récord en calor.
3 de abril: el día en que más arde Panamá
El incremento térmico coincide con la temporada crítica de incendios forestales, que históricamente alcanza su punto máximo alrededor del 3 de abril, según un análisis geoespacial de 25 años realizado por Esri Panamá junto al Observatorio de Riesgo Urbano de la FSU.
Panamá enfrenta su ventana anual más peligrosa de incendios forestales, concentrada entre el 11 de marzo y el 19 de abril, con un pico histórico detectado el 3 de abril, según el estudio.
En promedio, ese día se registran más de 1,300 incendios, un patrón recurrente y predecible que exige acciones preventivas.
El análisis identifica zonas críticas en ecosistemas secos y áreas con alta actividad agrícola, donde la acumulación de biomasa y las quemas descontroladas aumentan el riesgo. La provincia de Veraguas lidera la estadística nacional con 9,939 incendios forestales, representando por sí sola el 20% de todos los eventos del país.
“El valor de este análisis está en que transforma una percepción en certeza. Cuando identificas patrones en el tiempo y el espacio, puedes anticipar escenarios y actuar con precisión”, explicó Rocío Vega, gerente general desde Esri Panamá.
Vega también precisa que el calor y la baja humedad hacen que el fuego se propague más rápido, lo que convierte a abril en un mes de doble alerta: por calor y por incendios.
El estudio se apoya en el uso de imágenes satelitales integradas y analizadas, lo que permite visualizar tendencias históricas, detectar patrones y generar herramientas interactivas para la toma de decisiones.
Visualiza el comportamiento de los incendios en la aplicación interactiva.
Este calor extremo no solo afecta el campo y aumenta el riesgo de incendios: la ciudad también está pagando factura.
El mismo Esri Panamá lideró un estudio que confirma que en la forma en la que se construye está calentando nuestro entorno cinco veces más rápido que la crisis climática global.

Por ello, sectores como Brisas del Golf y Juan Díaz han visto subir la temperatura superficial hasta 3.8 °C, mientras que San Miguelito, Betania, Pueblo Nuevo, Río Abajo, Casco Antiguo y Bella Vista presentan aumentos entre 2 y 3 °C.
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Una ciudad cada vez más caliente nos recuerda que el calor de abril no es solo un número: es un fenómeno que impacta directamente nuestra vida cotidiana. Nadie se salva del calorón.


