El administrador de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Ricaurte Vásquez, detalló que la entidad se prepara para lanzar un proceso de licitación abierta para la concesión de nuevos puertos, con el objetivo de fortalecer su papel en el comercio global y asegurar que el país se mantenga como un eje estratégico en medio de cambios geopolíticos y transformaciones en las rutas marítimas internacionales.
“El Canal de Panamá tiene interés en establecer sus propias terminales, no necesariamente operadas por el Canal, pero sí de propiedad del Canal de Panamá, bajo reglas muy específicas y transparentes en un proceso de licitación abierta”, subrayó Vásquez durante su intervención en un foro con empresarios.
La ACP ha planteado retomar el proyecto del puerto de Corozal en el Pacífico y el de Isla Telfers en el Atlántico como parte de la estrategia para reforzar la integración logística del Canal.

Vásquez mencionó que los puertos panameños movilizan actualmente alrededor de 9.4 millones de TEUs (medida referida a contenedores de 20 pies cada uno) anuales en operaciones, y gran parte de ese volumen es de transbordo a través del istmo.
La expectativa, según planteó el administrador de la ACP, es que esta cifra aumente de manera significativa, con proyecciones que apuntan a alcanzar 15 millones de TEUs por año en la próxima década, impulsando aún más la posición del país como hub logístico regional y global.
Apuesta por el gasoducto y energía
El administrador reveló que el Canal adquirió 22 mil hectáreas en la ribera oeste con miras a desarrollar infraestructura logística y energética, incluyendo la posibilidad de construir un ducto para transportar gases asociados al petróleo como propano, butano y etano, hacia mercados en Asia, principalmente Japón, Corea del Sur y China.
“Estamos ensayando la posibilidad de establecer un ducto para poder mover el volumen creciente de producción que tiene Estados Unidos de combustible y gases y la demanda creciente que tiene el noreste de Asia”, indicó.
En la actualidad, el Canal moviliza alrededor del 95% de este comercio por vía marítima y busca blindar esa participación ante riesgos de sobreoferta de flota y reconfiguración de rutas.

Retos hídricos y confiabilidad de la ruta
Uno de los desafíos más urgentes es el recurso hídrico, vital para la operación del Canal. Vásquez reiteró que la vía depende de la lluvia y que proyectos como el reservorio en el río Indio serán esenciales para garantizar confiabilidad en el tránsito.
“El Canal de Panamá sacrificó tránsitos, pero no sacrificó el agua”, enfatizó, al recordar las restricciones sufridas en los últimos años por sequías, específicamente entre julio de 2023 y mayo de 2024.
Precisó que la ACP busca equilibrar el creciente consumo humano de agua potable con las necesidades de la operación, consciente de que la confiabilidad de la ruta es clave para mantener la competitividad frente a alternativas.
Geopolítica y cambios en rutas
En su intervención, Vásquez destacó que el Canal enfrenta presiones geopolíticas y transformaciones del comercio mundial.
La guerra en Ucrania, los cambios en la matriz energética global y la búsqueda de rutas alternativas obligan a Panamá a fortalecer su infraestructura y capacidad logística.
“El Canal de Panamá no solo debe actualizar su operación, sino asegurarse de que contribuya al crecimiento de los sectores asociados a la posición logística del istmo”, afirmó.
Con estas iniciativas, el Canal no solo busca asegurar su sostenibilidad, sino también consolidarse como motor del desarrollo económico de Panamá en la próxima década, enfatizó el administrador de la vía acuática.