El asesinato a balazos de la secretaria particular y un asesor de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, el ataque a funcionarios de mayor perfil de los últimos cinco años en la capital mexicana, estremeció este martes la capital, justo en medio de una nueva ola de violencia en el país.
Ximena Guzmán, de 42 años, y José Muñoz, de 40, funcionarios cercanos a Brugada, fueron acribillados poco después de las 7:00 hora local (15:00 GMT) de este martes, en la avenida Tlalpan, en la alcaldía Benito Juárez (demarcación interna al sur de la capital).
Las autoridades aún no han reportado sobre los responsables ni el móvil del crimen, ocurrido a plena luz del día en una de las avenidas más transitadas de la capital.
Guzmán estaba frente al volante de un auto estacionado y Muñoz se disponía a ingresar al vehículo, cuando un sujeto armado vestido de blanco se acercó y les disparó en múltiples ocasiones, según se observa en un video de una cámara de seguridad.
Muñoz intentó huir pero las balas lo alcanzaron y el agresor escapó corriendo. Aún no se confirma si el atacante actuó solo o con cómplices.
Minutos después, la noticia conmocionó a los asistentes de la conferencia de prensa diaria de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuando el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, visiblemente inquieto, se acercó a la mandataria para mostrarle su teléfono móvil.
“Los responsables serán detenidos y deberán enfrentar la justicia”, zanjó la jefa de Estado mexicana, tras leer una tarjeta informativa difundida por el Gobierno de la capital.
Además, reiteró el apoyo a la jefa de Gobierno para “llegar al fondo de esta situación (y) que haya justicia”.