El Día Internacional de los Derechos de la Mujer fue proclamado por la Asamblea de las Naciones Unidas en el año 1977. Desde entonces, cada 8 de marzo permite destacar los avances logrados en la lucha por los derechos de las mujeres, así como los retos que aún persisten.
En esta ocasión, Francia reafirma su compromiso con la libertad, la emancipación y el empoderamiento de las mujeres en todo el mundo.
En 1975, bajo el impulso de la ministra Simone Veil, la ley Veil marcaba la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo. Este año, Francia celebra el aniversario #50 de esta ley. Hoy, en un día tan significativo como el Día Internacional de los Derechos de las Mujeres, es de nuestro deber rendir homenaje a la lucha de Simone Veil y reafirmar la importancia del derecho de todas las mujeres a disponer libremente de su propio cuerpo. Este derecho es fundamental para la salud, la vida y la libertad de las mujeres, así como para la plena realización de la igualdad entre mujeres y hombres.
Francia es el primer país del mundo en haber consagrado este derecho fundamental en su Constitución el 8 de marzo de 2024, un avance histórico que demuestra su compromiso con la protección de las libertades de las mujeres.
Francia ha hecho de la igualdad entre mujeres y hombres una prioridad de su acción exterior y la integra en todos los ámbitos de su política exterior. Esto significa reforzar los derechos, la participación y los recursos asignados a las mujeres y a la igualdad de género en todas sus acciones internacionales, y abogar en las instancias multilaterales para que se tenga en cuenta la igualdad de género y se utilice un lenguaje ambicioso para promover los derechos de las mujeres y las niñas.
Esto se ha traducido en la adopción oficial de una diplomacia feminista a partir de 2019. Francia es el cuarto país que ha adoptado una diplomacia feminista después de Suecia, Canadá y Luxemburgo. Más de una decena de países se han sumado desde entonces, en particular en América Latina (México, Argentina, Chile y Colombia).
A pesar de los avances, persisten muchos desafíos, y es nuestra responsabilidad seguir trabajando, seguir luchando, seguir unidos y unidas, para que el derecho a la igualdad y la justicia se convierta en una realidad tangible para todas las mujeres.
Francia se compromete año tras año a promover una cultura de igualdad, avanzar en términos de paridad, formar a los diplomáticos y combatir la violencia de género y la discriminación, así como el acoso psicológico y sexual. A través de proyectos de cooperación con la sociedad civil, como la ONG Mujeres en positivo, y con el Ministerio de la Mujer de la República de Panamá, la embajada de Francia seguirá trabajando con Panamá para defender los derechos de la mujer y la igualdad de género. Juntos podemos construir un futuro de igualdad, respeto y oportunidades para todos y todas.
La autora es embajadora de Francia en Panamá.