Hay una frase que se repite con ligereza en tiempos de enojo y desinformación: “a mí el Canal no me da nada”. La afirmación suena rebelde, pero es falsa. No porque todos trabajemos en la Autoridad del Canal de Panamá, sino porque el Canal es el motor que mantiene en movimiento la economía real del país.
El Canal no es solo barcos cruzando esclusas. Es el sistema que hace circular el dinero en Panamá. Es lo que explica por qué hay empleo formal, por qué existen empresas grandes, medianas y pequeñas, y por qué el Estado puede financiar subsidios, educación, transporte y programas sociales. Cuando el Canal funciona, el país respira. Cuando se debilita, todo se resiente.
Y hoy existe un riesgo concreto: sin agua no hay Canal. Si la cuenca se ve afectada —por presión ambiental, mala gestión o actividades extractivas como el tajo minero de Donoso—, el impacto no será simbólico ni lejano: será económico, social y cotidiano.
El Canal y las grandes empresas
Las grandes empresas no están en Panamá por romanticismo ni por patriotismo. Están aquí por el Canal.
Puertos, navieras, bancos, Zona Libre, sector energético y logístico existen y generan empleo porque Panamá es un punto clave del comercio mundial. El Canal atrae capital, operaciones regionales y trabajos bien remunerados.
Sin Canal:
Las grandes empresas se mudan.
Cierran operaciones.
Se pierden miles de empleos formales.
La gran empresa no se queda por Panamá: se queda por el Canal.
El golpe a las empresas medianas
Las empresas medianas —importadores, exportadores, fábricas pequeñas, agroindustrias— dependen de que mover mercancía sea rápido y barato.
El Canal:
Reduce costos logísticos.
Hace competitivos los productos panameños.
Sin Canal:
Todo se encarece.
Exportar deja de ser rentable.
Muchas medianas empresas quiebran.
Cuando falla la logística, la empresa mediana cae primero.
El impacto directo en los pequeños negocios
Tiendas, fondas, taxis, talleres, salones, vendedores y trabajadores informales tal vez nunca vean un barco, pero viven del dinero que el Canal pone a circular.
Cuando hay empleo:
Hay consumo.
Hay clientes.
Hay movimiento.
Sin Canal:
Menos gente con dinero.
Menos ventas.
Más cierres.
Más informalidad.
El pequeño negocio vive del salario que alguien gana gracias al Canal.
El agro y el agua: una relación vital
El Canal también sostiene al agro panameño de dos formas:
Para vender
Para que llueva
Sin agua del Canal:
Llueve menos.
Baja la producción.
El campo se empobrece.
La gente abandona el interior.
Sin Canal y sin agua, el agro no sobrevive.
1️⃣ ¿Qué pasa cuando el Canal funciona?
Sin agua → no hay Canal. Sin Canal → no hay trabajo. Sin trabajo → no hay país
2️⃣ Aporte del Canal y gasto social (Presupuesto 2026)
📌 Total inversión social estimada 2026: B/ 11,188 millones📌
Presupuesto General del Estado 2026: B/ 34,901 millones📌
Fuente: MEF, ACP, MIDES, MIVIOT
3️⃣ Programas sociales que dependen del presupuesto
MIDES:
120 a los 65
Red de Oportunidades
Ángel Guardián
Bono Alimenticio (SENAPAN)
Padrino Empresario
Redes de Confianza
Alfabetización (Muévete por Panamá)
COIF
Protección social y albergues
Todo esto requiere recursos. Y esos recursos no caen del cielo.
Mensaje final
Cuidar el Canal no es solo para los barcos. Es para:
el que trabaja
el que vende
el que siembra
el que estudia
el que necesita hospital
Todo esto dejaría de existir si el Canal se vuelve inoperativo por falta de agua. Defender el Canal no es ideología: es supervivencia económica.
El autor es magister en educación superior.
