BARRABAS. En medio de la Semana Santa, había diputados empeñados en convertir el miércoles en un día de brujas, en su afán por sabotear el interrogatorio a la ministra de Desarrollo Social, Beatriz Carles. Por parte de RM, hubo insistentes solicitudes para verificar el quórum y solo un diputado de esa bancada estuvo presente la mayor parte de la sesión; el resto se la pasó entrando y saliendo del hemiciclo a su antojo. Camacho incluso pidió al diputado presidente Jorge Herrera que llamara “al orden” a aquellos “groseros” que tenían preguntas adicionales para la ministra. Solo querían escuchar al coro de alabarderos.
‘ARMÓNICA COLABORACIÓN’. Dicen que al presidente de la Asamblea lo llamaron desde San Felipe —y no precisamente desde la Catedral— para exigir que dejaran en paz a la ministra Carles. Menos mal no les hizo caso.
En medio de la comparecencia la ministra de Desarrollo Social en el pleno de la Asamblea Nacional, distintos diputados llamaron la atención del diputado oficialista Luis Eduardo Camacho por tratar de interrumpir el orden en la sesión.https://t.co/Jv0CT2FvT1 pic.twitter.com/dh0SWV55I6
— La Prensa Panamá (@prensacom) April 1, 2026
PATALETA. Para variar, tuvieron que llamarle la atención a Camacho por intentar interrumpir el orden de la sesión. Qué difícil es abandonar algunas malas mañas.
ASTIGMATISMO. La ministra Carles sostiene que, en sus recorridos por los albergues, no ha encontrado “anomalías que denunciar”. Cuando la diputada Alexandra Brenes escuchó aquel acto de negación, replicó que la comisión legislativa de la Mujer, la Niñez y la Juventud —que ella preside— ya había documentado ocho reportes. La ministra debe tener un serio problema de la vista.
BARRABRAVAS. Mientras la ministra respondía el cuestionario, en las gradas había una horda de funcionarios (presuntamente del Mides) haciendo barra a Carles y abucheando a aquellos que tenían algún cuestionamiento. Solo les faltó vestir camisetas con el eslogan “Ni un paso atrás”.
ESCOBA. La directora de la Senniaf, Lilibeth Cárdenas, invitó a 63 diputados a la limpieza del CAI de Tocumen, pero ni uno confirmó su asistencia. La limpieza, por cierto, se organizó a la misma hora en que iniciaba la comparecencia de la ministra Carles en el pleno legislativo. Ojalá esa invitación no haya sido un intento descarado por tumbar el quórum de la sesión y evitar que la ministra respondiera el cuestionario.


