Entre enero y marzo de este año, el Ministerio de Educación (Meduca) apenas logró ejecutar el 1.7% de su presupuesto de inversión, según datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). La baja ejecución refleja un estancamiento en proyectos clave para el sector educativo, justo en una etapa crítica del calendario escolar y en medio de reclamos por mejoras en infraestructura y calidad docente.
De los $2,024.5 millones asignados para funcionamiento, ya se han utilizado $421.4 millones, lo que equivale al 20.8%. Sin embargo, el panorama cambia drásticamente en materia de inversión: el presupuesto original de $1,652.7 millones fue reducido a $1,377.8 millones, de los cuales apenas se han ejecutado $23.7 millones, lo que representa tan solo un 1.7%.
La ejecución presupuestaria del Meduca en 2025 refleja una tendencia que ya se había manifestado el año pasado. En 2024, aunque el gasto en funcionamiento fue eficiente —con una ejecución del 95.3% de los $1,925.3 millones asignados—, el desempeño en inversión fue considerablemente menor.
Originalmente, se destinaron $1,638.3 millones para ese renglón, pero tras varios traslados de partidas aprobados en la Asamblea Nacional, el monto disponible se redujo a $950.9 millones. De esa cifra, Meduca solo logró ejecutar $465.1 millones, lo que equivale a un 48.9%.
Las críticas
A diferencia de la entidad educativa, cuya ejecución en inversión ha sido históricamente baja, otras instituciones del Estado muestran un desempeño relativamente más eficiente en ese renglón. Entre enero y marzo de este año, el Ministerio de Salud alcanzó un 54.2% de ejecución de su presupuesto de inversión, mientras que el Ministerio de Desarrollo Agropecuario reportó un 26.1% y el Ministerio de Desarrollo Social, un 26%.
La baja ejecución presupuestaria y los constantes traslados de partidas del Meduca hacia otras entidades —discutidos en la Comisión de Presupuesto de la Asamblea— vienen generando críticas hacia las autoridades responsables del ministerio. Entre 2019 y 2024, los señalamientos recayeron en Maruja Gorday de Villalobos, y ahora en Lucy Molinar.

Por ejemplo, en noviembre del año pasado, el diputado de Vamos, Roberto Zúñiga, cuestionó que se trasladaran $505 millones del Meduca a entidades como el Ministerio de Obras Públicas y el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial. Incluso, varios de esos fondos se destinaron al pago de empresas condenadas por casos de corrupción, como Blue Apple.
Situación de escuelas
Llama la atención que dicha baja ejecución se haya dado precisamente en los meses previos al inicio del año escolar 2025. De hecho, organizaciones de la sociedad civil y diputados como Jorge Bloise vienen reclamando un mejor estado de los centros escolares del país.
Bloise impulsó un estudio realizado en diciembre de 2024, el cual reveló que el 50% de los centros educativos públicos en los corregimientos de Juan Díaz, Don Bosco, Parque Lefevre, Río Abajo y San Francisco se encuentran en condiciones subóptimas. Según el informe, un 33.3% presenta condiciones regulares y un 16.7% está en estado deficiente.

La investigación abarcó los 30 centros educativos del circuito 8-4, que atienden a una población estudiantil que varía entre 110 y 3,300 alumnos por institución. Los hallazgos evidenciaron serias deficiencias en infraestructura y servicios esenciales, lo que afecta negativamente la calidad del entorno educativo.
El diagnóstico es preocupante: el 86.7 % de los centros presentó fallas críticas en su infraestructura eléctrica, el 85 % no cumple con los estándares de accesibilidad para personas con necesidades especiales y ninguna escuela alcanza un nivel excelente en saneamiento. Además, un 70 % de las instituciones reportó condiciones regulares en este aspecto.
El argumento de Molinar
Durante su comparecencia ante la Comisión de Presupuesto el año pasado, la ministra de Educación, Lucy Molinar, defendió con firmeza la cautela del ministerio en el uso de los recursos. Ante una consulta del diputado Roberto Zúñiga, de la bancada Vamos, sobre la baja ejecución en inversión, Molinar fue tajante: “Nuestro empeño no es correr y gastar. Sería absolutamente irresponsable”, afirmó.
A lo largo de la sesión, reiteró que su prioridad es contar con la capacidad instalada adecuada para fiscalizar, ejecutar y garantizar que cada dólar invertido en infraestructura educativa tenga un impacto real. “No se trata solo de gastar, sino de que ese gasto valga lo que debe valer”, enfatizó la ministra.