Un estudio privado realizado por los residentes de la comunidad de Villa Lilla, en el corregimiento de San Francisco, tenía como primer objetivo desarrollar un modelo de estudio comunitario para la Junta de Desarrollo Local, reveló que las calles no cumplen con la dimensión de 15 metros establecida en el Decreto Ejecutivo 150 de junio de 2020, que dicta el Reglamento Nacional de Urbanización, Lotificación y Parcelaciones en la República de Panamá.
El hallazgo fue realizado por el arquitecto José Isturaín, quien, en 2022, determinó que las calles 64, 65 y 66 de San Francisco tienen una servidumbre real de 10.43 metros y no de 15 metros como lo establecido. Para confirmar la discrepancia, se midieron varios lotes a fin de certificar que ninguno hubiera invadido la servidumbre pública, obteniendo resultados consistentes.

En el informe presentado por Isturaín a la Junta de Desarrollo Local de Villa Lilla, se concluyó que “en las tres calles, las medidas en campo de los lotes correspondían a las medidas en las escrituras, por lo que el Documento Gráfico de Servidumbres y Líneas de Construcción contiene un error importante en la servidumbre establecida”.
El Documento Gráfico de Servidumbres y Líneas de Construcción del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), de junio de 2011, establece una servidumbre de 15 metros. Sin embargo, el estudio arrojó que las medidas reales son 2.5 metros en cada acera (derecha e izquierda) y 2.80 metros en cada carril (ambas direcciones), sumando un ancho total de 10.5 metros.

El informe también señala que el Decreto Ejecutivo 150, en su Sección II sobre Servidumbres Viales en Áreas Urbanas, en el artículo 28, establece las servidumbres viales, la jerarquización vial, las disposiciones de densidad e intensidad, el derecho de vía y el ancho mínimo de acera. No obstante, en la sección de “baja densidad e intensidad”, no existe una definición para servidumbres de 10.50 metros.
Ante este escenario, la Junta de Desarrollo Local de Villa Lilla solicitó en agosto de 2023 al viceministro de Vivienda y Ordenamiento Territorial, José Batista, que se revisara la medición de la servidumbre de las calles 64, 65 y 66 de San Francisco. El resultado fue que la Dirección de Ordenamiento Territorial confirmó la existencia de una discrepancia entre las servidumbres aprobadas y las inspecciones realizadas.
La discrepancia se detectó en calles que van desde la avenida Belisario Porras hasta la Nicanor de Obarrio (calle 50) y desde Río Matasnillo hasta la intersección entre la avenida Nicanor de Obarrio y la avenida Belisario Porras.
Julio Benedetti, expresidente de la Junta de Desarrollo Local de Villa Lilla, explicó que el hallazgo se derivó del estudio de 2022, realizado como parte de la solicitud de modificación del Plan de Ordenamiento Territorial de San Francisco.
“Se descubrió que las calles de la zona tienen dimensiones menores a las registradas en la cartografía oficial del Miviot, con servidumbres viales de solo 10.5 metros en lugar de los 15 metros estipulados”, indicó Benedetti.
Según Benedetti, esta discrepancia genera problemas como la falta de espacio para aceras, áreas verdes y estacionamientos, ya que los desarrolladores no pueden construir en los 5 metros faltantes. Asimismo, destacó que la Junta ha solicitado al Municipio de Panamá la revisión de las normas de zonificación para que se rectifiquen las dimensiones y se ajuste el Plan de Ordenamiento Territorial a la realidad, solucionando así los problemas urbanos.
El pasado martes 25 de febrero, la Dirección de Planificación Urbana (DPU) del Municipio de Panamá realizó una consulta ciudadana en el Parque Omar con el fin de aprobar un nuevo mapa de zonificación en San Francisco y convertir estas áreas en zonas mixtas, tanto residenciales como comerciales. Sin embargo, los residentes no aprobaron la propuesta, argumentando que el principal problema del corregimiento es la falta de servidumbres y aceras, invadidas por locales comerciales.
Raquel Amador de Conte, residente de Villa Lilla y activa en el seguimiento del problema, expresó su preocupación: “Es alarmante que se pretenda aprobar un plan para San Francisco basado en información y medidas erróneas de las calles”.
Según Amador, es posible que el mapa completo de la ciudad de Panamá que maneja el Miviot deba ser revisado. Destacó que las autoridades, tanto la DPU como el Miviot, conocen el problema, pero no han tomado decisiones concretas, como reducir la densidad de la zona, una petición reiterada de la comunidad.
“La DPU sabe que debe revisar las fichas técnicas de las normativas que se incluirán en el mapa de zonificación, pero argumenta que no se le está dando el tiempo necesario para esta revisión porque hay urgencia en aprobar los mapas de zonificación”, afirmó Amador.
Por su parte, la DPU informó que, legalmente, no existe ninguna ley, decreto o acuerdo municipal que obligue a las autoridades urbanísticas, tanto nacionales como locales, a zonificar según la servidumbre pública. No obstante, aseguró que han atendido las preocupaciones de los residentes de Villa Lilla en relación con la futura zonificación.
La DPU propuso establecer una zona de amortiguamiento entre Villa Lilla y San Francisco Centro en las calles 63 y 64, con códigos de uso de suelo de menor densidad, además de establecer límites de altura acordes con la comunidad. También consideró las preocupaciones de vecinos y propietarios de locales comerciales, quienes consideran el uso mixto adecuado para el corregimiento.
Además, la DPU ha realizado inspecciones en campo para verificar el ancho de las servidumbres, documentar el estado del espacio peatonal, la infraestructura urbana, la imagen de los barrios y los usos de suelo actuales.
En cuanto a los cambios de uso de suelo, la DPU recordó que esta competencia ha sido descentralizada en el Municipio de Panamá, aunque mantiene comunicación con el Miviot como parte del proceso de zonificación. Con respecto a este tema, el ministerio no ha emitido comentarios sobre el tema.