En medio de la efervescencia por el rechazo al contrato minero, la Comisión de Población, Ambiente y Desarrollo de la Asamblea Nacional prohijó, el pasado 17 de octubre, dos anteproyectos de ley que pretenden modificar la Ley 1 del 2 de febrero de 2015, que declara área protegida el Refugio de Vida Silvestre Humedal Bahía de Panamá.
Uno es el anteproyecto de ley 97, que llegó a la Asamblea Nacional de las manos del diputado del Partido Revolucionario Democrático (PRD) del circuito 7- 1 (Las Tablas, Guararé, Pocrí y Pedasí) Eric Broce, y plantea cambios que le darían luz verde a la expansión del Aeropuerto Internacional de Tocumen y a aquellos desarrollos relacionados con la construcción del Metro de Panamá y la extensión del corredor Sur (a cargo de la Empresa Nacional de Autopistas o ENA).
El segundo es el anteproyecto de ley 140, presentado por el diputado PRD del circuito 3-1 (Colón), Mariano López, que pretende modificar los artículos 4 y 17 de la Ley 1 de 2 de febrero de 2015.
López, en artículo 4 del anteproyecto, introduce la definición de pesca responsable como “Aquella debidamente regulada y certificada internacionalmente, que cuenta con un plan de manejo basado en datos científicos, que establece mecanismos de control de cuotas, cantidad de licencias, vigilancia y que se actualizan con regularidad, evita la sobreexplotación, minimiza la pesca incidental, prohíbe métodos destructivos, monitorea los efectos sobre las especies objetivo y se ejecuta en coordinación con el Estado, promoviendo el desarrollo sostenible en el país”.
Lea los anteproyectos en : https://www.asamblea.gob.pa/
El cambio en el artículo 4 está de la mano con el artículo 17, que busca incluir la pesca con certificación internacional de pesca responsable, debidamente autorizada por el Ministerio de Ambiente (Miambiente) en coordinación con la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá. Cuando la actual ley solo permite la pesca artesanal o de subsistencia.
Ambos anteproyectos quedaron pendientes de primer debate en la comisión legislativa el pasado 23 de octubre, según la página web de la Asamblea Nacional.
El Refugio de Vida Silvestre Humedal Bahía de Panamá es la reserva natural, cuyo potencial ecológico fue exaltado por la Convención Ramsar en 2003, al declararla sitio Ramsar de importancia internacional.
El humedal bahía de Panamá abarca 85,664 hectáreas, de las que 39,703 corresponden a superficie terrestre, mientras que 45,960 integran la superficie marina de la bahía.
Son dos proyectos, 97 y 140, los que se presentaron y prohijaron en la @asambleapa por la Comision de Población Ambiente y Desarrollo para modificar la Ley 1 "Que Declara Área Protegida Al Refugio de Vida Silvestre Sitio Ramsar Humedal Bahía de Panamá". Ambos implican regresión… pic.twitter.com/nl3qpPyx68
— CIAM Panamá (@ciampanama) October 17, 2023
Hectáreas de humedal, en peligro
De acuerdo con el biólogo del Centro de Incidencia Ambiental (CIAM), Isaías Ramos, la expansión del aeropuerto, el corredor y el metro implicaría la destrucción de unas 200 hectáreas de manglares en el refugio.
Recordó que la creación del área protegida fue elevada a rango de ley hace ocho años, por ser una zona de importancia para aves, sitio Ramsar y refugio de vida silvestre costera y marina.
De hecho, la Ley 1 de 2015 establecía la creación de un plan de manejo que protegiera este sitio, pero, a la fecha, no se ha logrado y tampoco cuenta con guardaparques, equipos e instalaciones para la conservación del sitio, acotó Ramos.
Este plan de manejo debió estar listo hace seis años, según la Ley 1, que creó el área protegida, pues en su artículo 12 establecía que dicha herramienta ambiental debía desarrollarse en un plazo no mayor de dos años, es decir, en 2017.
La falta del plan de manejo en la zona no es de extrañar, puesto que el informe titulado “Los principales problemas ambientales de Panamá”, elaborado por el equipo técnico de la Dirección de Política Ambiental de Miambiente en 2022, señala que la mayoría de las 120 áreas protegidas del país carece de un plan de manejo, convirtiéndose en una debilidad para la gestión efectiva y eficiente de las zonas.
De ese total de áreas protegidas, solo hay 10 con planes ambientales vigentes, 20 están por actualizar, 7 en elaboración y 5 en planes de manejo para elaborar.

Es sensitivo disminuir el área protegida
En la reunión de la Comisión de Población, Población y Ambiente, cuando se acogieron los dos anteproyectos, Joana Ábrego, miembro del CIAM, sostuvo que es muy sensitivo cuando un país se avoca a un proceso para la disminución de la superficie del área protegida y la flexibilización del uso de estas áreas.
Subrayó que se trata del área protegida más grande de Panamá y de vital importancia para la protección de la zona costera que dependen de la propia ciudad capital y poblaciones aledañas.
Ábrego recordó que estamos frente al escenario del cambio climático y que se espera que aumente el nivel del mar, lo que traerá consigo un gran impacto en estructuras y poblaciones.
Además, señaló que hacer inversiones, como una ampliación del aeropuerto, sería una inversión que podría enfrentar riesgos porque estaría en una zona que eventualmente podría ser afectada por el incremento del nivel del mar.
Respecto al tema de la pesca en el área protegida , acotó que la actual ley permite la pesca artesanal y de subsistencia y que lo que no se permite es que sea de mayor escala. Hay que tener mucho cuidado con la ventana que estamos abriendo al hacer esta modificación, que es bastante amplia, advirtió.
Los manglares ayudan a combatir el cambio climático, al capturar el carbono de la atmósfera, y a mitigar sus efectos; además, son el refugio de especies marinas y sirven de amortiguamiento costero frente a huracanes y tormentas.