La aplicación del 2% del Impuesto de Transferencias de Bienes Inmuebles (ITBI) que tendrán que pagar por las viviendas nuevas los desarrolladores o promotores empieza a generar tensiones en el mercado inmobiliario panameño, con lecturas distintas —y hasta opuestas— entre los principales gremios del sector sobre su impacto real en los precios y la actividad.
Mientras la Cámara Panameña de la Construcción (Capac) sostiene que la medida puede manejarse sin afectar significativamente al comprador, el Consejo Nacional de la Vivienda (Convivienda) advierte que el impuesto terminará encareciendo las viviendas y frenando la inversión.
Desde Capac precisan que los desarrolladores están buscando alternativas y distintas soluciones para ofrecer facilidades a los compradores, sin afectar su poder adquisitivo ni la posibilidad de adquirir una vivienda.
Puntualmente, Alejandro Ferrer Solís, expresidente de Capac, sostuvo en entrevista con La Prensa que, en caso de que este impuesto se traslade, el monto sería bajo y podría absorberse tanto en la inicial como en el financiamiento que otorguen los bancos.
Explicó que el precio de venta de una vivienda responde a la suma de varios componentes: el costo de construcción, los materiales, la mano de obra, el terreno, los planos, la infraestructura, la inspección, además del margen de utilidad del promotor y los gastos operativos de la empresa. En ese esquema, el ITBI entraría como un costo adicional vinculado al momento del traspaso del inmueble.
No obstante, aclaró que eso no significa que al comprador se le vaya a cobrar de inmediato una factura aparte equivalente al 2% del ITBI al momento de separar la casa.
Ferrer detalló que, si una vivienda de $70,000 subiera a $71,400 por el efecto del impuesto, el abono inicial del 2% pasaría de $1,400 a $1,428. Es decir, el aumento real en la inicial sería de apenas $28 para el cliente.
Añadió que, si ese ajuste se lleva a la hipoteca, el impacto en la mensualidad podría estar entre $10 y $15, dependiendo de las condiciones del préstamo.
“No podemos decir que es imposible comprar casa”, sostuvo Ferrer, al señalar que se trata de una situación que puede negociarse y manejarse dentro de una operación inmobiliaria, sobre todo en un mercado abierto como el panameño, donde cada promotor puede decidir si traslada o no ese costo al usuario final.

A esto, agregó, se suman las promociones que suelen ofrecer los desarrolladores y los bancos en ferias del sector, donde comúnmente se brindan descuentos, apoyo con gastos legales u otras facilidades comerciales que pueden compensar cualquier aumento derivado del nuevo impuesto.
“El promotor tiene que vender su casa”, remarcó, al insistir en que habrá incentivos para mantener activas las transacciones a propósito de la feria Expo Vivienda Capac 2026 que abrirá el jueves 16 al 19 de abril en el Panama Convention Center.
Estas son las tasas de interés subsidiadas para la compra de viviendas:

En paralelo, Ferrer reconoció que el sector construcción no atraviesa su mejor momento.
Indicó que, al comparar diciembre de 2025 con diciembre de 2024, el valor total de los permisos de construcción —que incluye obras residenciales, no residenciales, públicas y privadas— registró una reducción del 39%. También admitió que se han perdido empleos y que el crecimiento de la actividad ha sido lento y muy moderado.
MEF dispuesto a revisar impacto del impuesto que afecta a las viviendas nuevas
A su juicio, el debate debe centrarse en cuál escenario le permite al Estado recaudar más: si gravando más la primera venta de viviendas nuevas o manteniendo incentivos que impulsen una industria más activa, capaz de generar otros tributos y empleo.
Lo que dice Convivienda
La explicación de Capac contrasta con la del Consejo Nacional de la Vivienda (Convivienda), que ha advertido sobre un encarecimiento en el costo de las unidades inmobiliarias y ha manifestado el efecto negativo del impuesto ITBI.
Desde Convivienda se sostiene que este tipo de medidas puede incidir en una caída en la inversión y afectar el poder adquisitivo de quienes buscan comprar una vivienda.

Elisa Suárez, directora del organismo gremial, indicó que los costos adicionales terminan trasladándose al precio final de las viviendas, lo que no solo afecta al comprador, sino que reduce la rotación de proyectos y desincentiva nuevos desarrollos en un momento en que la oferta ya viene disminuyendo.
“Tenemos una afectación enorme en el sector de la construcción. Este impuesto generará menos construcciones y si invertimos menos tendremos menos empleos y menos desarrollo económico”, advirtió Suárez, al referirse al impacto que tendría la aplicación del ITBI del 2% en viviendas nuevas sobre la actividad económica del país.
Durante un conversatorio en el que participaron representantes de Convivienda, junto al economista Eric Molino Ferrer y el experto laboral René Quevedo, se indicó que, aunque el impuesto lo paga el promotor a la Dirección General de Ingresos, en la práctica este costo se traslada al consumidor.
Al tratarse de un mercado altamente sensible al precio, el gremio prevé una afectación en la demanda, con menor capacidad de compra de los hogares, retraso en decisiones de adquisición y una posible caída en las ventas de viviendas.


