Más vigente que nunca, la coalición Vamos, como legítimo representante de un sector de la sociedad civil panameña, ha marcado un antes y un después en el escenario de la participación ciudadana en nuestro país, les guste o no les guste a los jurásicos estegosaurios de los mesozoicos partidos políticos tradicionales panameños.
Un joven abogado, Juan Diego Vásquez Gutiérrez, con apenas 22 años, tomó en 2019 el testigo que una parte de la sociedad civil le confió y, con 35,019 votos, impactó —cual gran asteroide— en la vida política de los mesozoicos partidos políticos tradicionales panameños. Fue el diputado electo con más votos del país.
“Quiero demostrar que es posible ser un diputado decente y transparente”, señalaba Vásquez Gutiérrez en aquellos tiempos, frase que todavía pone a temblar a muchos de los Diplodocus parlamentarios.
La historia, sin embargo, no terminó con aquella elección. En 2022 nació formalmente la coalición Vamos, impulsada por Vásquez y otros dirigentes como una plataforma para candidaturas independientes. Dos años después, en las elecciones de 2024, consiguió 19 diputados, además de alcaldes y representantes de corregimiento.
Vamos se convirtió así en responsable de muchos de los ceños fruncidos entre los dueños de los partidos tradicionales, pues ha defendido que otra forma de hacer política es posible y que Panamá puede avanzar frente a la impunidad y los actos de corrupción.
Vamos porque vamos con Vamos, con figuras como Irma Hernández, quien ganó la Alcaldía de San Miguelito con más de 88 mil votos; Eduardo Gaitán, electo diputado con 68,169 votos; Janine Prado, con 15,466; Yamireliz Chong, con 13,599; Jorge Bloise, con 40,205; Jhonathan Vega, con 7,613; Lenín Ulate, con 23,474; Alexandra Brenes, con 65,103; Walkiria Chandler D’Orcy, con 30,435; Luis Duke, con 66,324; y Yarelis Rodríguez, con 64,498 votos.
Ahora llega una prueba distinta. El 29 de agosto de 2026, el 97% de los participantes en la asamblea de Vamos respaldó iniciar el proceso para convertir la coalición en partido político. El movimiento que nació para abrir espacio a las candidaturas independientes ha decidido dotarse de una estructura partidaria para competir en el futuro.
La coalición Vamos está, por derecho propio, en el escenario político panameño y sus integrantes dicen que seguirán siendo tercos, terquísimos, pero ahora con la mira puesta en convertirse formalmente en partido político. El desafío será demostrar que, al cambiar de estructura, no cambiarán también aquello que los hizo diferentes.
Porque Vamos va por Panamá, con Panamá y para Panamá.
El autor es abogado.
