El “ruido” que rodeó la compra de 54 mil computadoras por $28.4 millones no terminó con la salida de una ministra. Por el contrario, a medida que se conectan las piezas del proceso, surgen elementos cada vez más inquietantes sobre una contratación que terminó prácticamente sin competencia. El perfil del proveedor añade interrogantes. Su historial comercial, los cambios en sus avisos de operación y su vinculación con un empresario que incursionó en política no prueban irregularidades, pero sí justifican un mayor escrutinio sobre cómo fue seleccionado para un contrato de esta magnitud. La salida de la titular, después de solicitar que se investigara la compra, dejó además al nuevo ministro frente a un proceso cuestionado que ahora deberá contribuir a esclarecer. Ahora investigan el Ministerio Público y la Contraloría. Pero el país necesita saber cómo 47 interesados terminaron reducidos a un solo oferente y qué verificaciones precedieron la adjudicación. La transparencia no comienza investigando después: empieza garantizando competencia y controles antes de comprometer millones destinados a la educación.
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Hoy por hoy: El único oferente
20 ago 2026 - 05:00 AM
