¡SALUD! La recién estrenada administradora de la ACP, Ilya de Marotta, finalmente ingresó a la Residencia 107, en el cerro Ancón. Anoche ofreció un brindis en la que está llamada a ser su residencia oficial, para cerrar la intensa jornada de su toma de posesión. Al saliente administrador, ni estaba ni se le esperaba.
LÍMITES. ¿Para dónde irá ahora Ricaurte Vásquez? Probablemente regrese a las consultorías económicas, aunque con condiciones: el Reglamento de Ética y Conducta de la ACP le impide, por los próximos dos años, representar “a nadie” que tenga contratos o intereses con la entidad y sus asuntos. ¿Se imaginan que esta disposición funcionara en el Gobierno Central? Estaría fantástico.
EXPLICACIONES. Mañana le toca al Minsa acudir a la Asamblea a sustentar su presupuesto. El ministro Boyd ya debe tener preparada la respuesta para el cuestionario sobre Hombres de Blanco, Bio Materiales y los Minsa-Capsi.
CARRY ON. El presidente Mulino ya tiene casi 30 viajes en 26 meses de mandato. Pareciera que está compitiendo para romper un récord. Él sostiene que no se va de shopping, pero eso no significa que el viaje no haya sido innecesario. Y, para colmo, a veces carga con los familiares.
ENCUBRIMIENTO. Cuando se trata de enmascarar el origen de sus ganancias o bienes ilícitos, no es ningún secreto que, para lograrlo, se recurra a la figura del testaferro, precisamente porque así se oculta al verdadero beneficiario. Ayer, el contralor Anel Flores reconoció que, en muchas auditorías a exfuncionarios, se han encontrado con testaferros: esposas, primos y otros parientes. Esto ya no debería sorprender a nadie. Si no, que alce la mano aquel que haya visto a un lavador haciendo fila en un banco.
NECEDAD. La Asamblea aprobó —de todos modos— el proyecto de ley sobre la protección de arrecifes y ecosistemas marinos, objetado en junio pasado. Seguramente esta gente ni leyó el informe en el que el presidente Mulino explica por qué ese proyecto no debe convertirse en ley de la República, porque lo aprobaron por insistencia sin cambiar ni una coma. El inventor de esta iniciativa es Benicio Robinson. Con razón.
