CASONA. Para el próximo año, el Ministerio de la Presidencia ha reservado una partida de $4.4 millones para los trabajos de restauración de la villa diplomática en Quarry Heights. ¿Será que ahí van a instalar otro hospital de perros? En cambio, al Instituto Gorgas le han asignado únicamente $60 para comprar clorox y otros insumos de limpieza para todo un año. Esas son las prioridades de esta administración.
SOBRECARGO. El rector de la Unachi, Absel Navarro, reconoció que su antecesora en el cargo venía a Panamá en avión, pese a que tenía a su disposición un vehículo, gasolina y chofer, todo pagado con fondos de la universidad. Le deberían cobrar el costo de esos tiquetes. Y quitarle las millas, si las acumuló.
MENTORÍA. El embajador estadounidense Kevin Marino Cabrera sostuvo una reunión con los magistrados María Cristina Chen, Maribel Cornejo y Olmedo Arrocha para tratar temas de cooperación judicial y la instalación de un tribunal especializado en delincuencia organizada. Enhorabuena. Se acabó la excusa de la falta de presupuesto, personal y capacitación.
VIGILIA. Ahora que culminó la participación de la juez Baloisa Marquínez en el tribunal de juicio del caso Fisher, el país entero espera con ansias la sentencia de Odebrecht. Panamá necesita que se haga justicia y ese caso debe ser un ejemplo de ello.
ESPERA. El presidente Mulino no ha sancionado las modificaciones al reglamento interno de la Asamblea, pese a que ese proyecto de ley fue aprobado en tercer debate el 11 de agosto y enviado al Ejecutivo el 26 de ese mismo mes. ¿Por qué no lo habrá hecho (todavía…)? ¿Será por los cambios que mejoran el RORI o por los que lo empeoran? No olviden que la bancada del mal se las arregló para convertir una propuesta que parecía buena en algo mucho peor.

